No solo hay que fijarse en el gran foco. Aquí hay para todos. Foto: MotoGP
Clasificación de carrera. Elaboración propia

Clasificación de carrera. Elaboración propia

-¿Dónde está la prensa?

Con esta pregunta comenzaba Cal Crutchlow –nuevo líder del mundial- la rueda de prensa flanqueado por sus compañeros de podio, Johann Zarco y Álex Rins. Era una pregunta retórica a lo que le parecía una falta de respeto a él mismo y los ahí presentes, además de a Miller. Apenas había cuatro periodistas, el resto de la troupe de enviados especiales pendientes de las cuitas de Rossi y Márquez, que no habían puntuado siquiera.

Los 4 de cabeza. Ninguno llegó en esa posición. Foto: MotoGP

Los 4 de cabeza. Ninguno llegó en esa posición. Foto: MotoGP

Y no le faltaba razón. Desde antes de los entrenamientos del viernes, nuestra porra apostaba por Márquez, Rossi y Miller, y aunque no llegaron a meta por ese orden, sí fueron los que más atención despertaron el domingo, y en ese orden. Aunque no acertamos en la diana, minipunto para LRDA. Trataremos de afinar mejor el tiro para la carrera de Austin, porque aunque era posible, nunca imaginamos el podio de hoy.

Crutchlow se lo curró y anduvo listo. Foto: MotoGP

Crutchlow se lo curró y anduvo listo. Foto: MotoGP

En las carreras los protagonistas han de ser pilotos, motos y equipos. Cuando hay imponderables, aparece la figura del organizador, que debe lidiar con las situaciones que se produzcan, siempre velando por la seguridad de los pilotos y la igualdad de condiciones, mediante una guía que unas veces se aplica y otras se interpreta (como no puede ser de otra manera): el reglamento. Pero vayamos por orden. La mejor manera de entender lo que ha ocurrido en Termas de Río Hondo es la aproximación cronológica.

Viñales vagó sin rumbo, pero al final logró un 5º. Foto: MotoGP

Viñales vagó sin rumbo, pero al final logró un 5º. Foto: MotoGP

Viernes y sábado

Termas de Río Hondo es un circuito con vitola Honda. Las sesiones libres de viernes y sábado lo corroboraron, siendo lideradas por Pedrosa (FP1) o Márquez (FP2, FP3, FP4), siendo Crutchlow 2º, 2º, 6º y 3º en todas ellas. Marc se perfilaba como el hombre a batir, siendo muy superior a sus rivales en seco, mojado y mixto, tanto en ritmo como a una vuelta. Difícilmente se le iba a escapar el GP tras la caída del año pasado en la segunda vuelta cuando lideraba.

Miller, protagonista de la pole del año. Foto: MotoGP

Miller, protagonista de la pole del año. Foto: MotoGP

Sólo se le escapó la Q2, preso de la duda de si usar slicks o gomas de agua para atacar la pole. Los dos primeros tercios de pista estaban prácticamente secos, pero en el 3er y 4º parcial el asfalto estaba muy mojado, y era una apuesta muy arriesgada. Marc salió con slicks, pero en la misma vuelta regresó a boxes para montar agua, perdiendo el ritmo que sí encontró Pedrosa para adjudicarse la primera posición con el reloj a cero. Pero no le debió parecer arriesgado a Miller, que contumaz con el slick completó varias vueltas, aparentemente equivocado. Hasta la última vuelta, en la que completó una vuelta de calificación suicida sólo apta para inconscientes con mucho talento. Y 0,177 segundos más rápido que Pedrosa. El paddock lo recordará por mucho tiempo.

Completó la primera línea el cada vez más habitual Johann Zarco. Un sorprendente Rabat comandó la segunda línea, por delante del eficaz y silencioso Rins y de Márquez, confiado en su ritmo de carrera sideral. Las Yamaha ( 9º Maverick, 11º Rossi) y las Ducati (8º Dovizioso, 14º Lorenzo) oficiales solo podían confiar en el rendimiento de sus pilotos en carrera, generalmente superior al de los outsiders que les precedían en parrilla.

Zarco iba pasado la primera vuelta. Foto: MotoGP

Zarco iba pasado la primera vuelta. Foto: MotoGP

Domingo

Exceptuando la eventual victoria de Márquez, la carrera se presentaba como una lotería, pues se presentaba de la forma más incómoda para pilotos y técnicos, partes secas y partes húmedas, con un cielo a corto plazo incierto.

La carrera fue declarada wet race por Dirección de Carrera (DC)es decir, se autoriza a llevar neumáticos de agua y a cambiar de moto durante la carrera. El estado de la pista así lo aconsejaba y todo el mundo se presentó en parrilla con los neumáticos de agua, salvo Miller. Al principio parecía una machada más del australiano, confiado con su vuelta mágica en Q2 y su capacidad para ir rápido en los escenarios incómodos de seco-mojado, en que no llovería más y en el secado progresivo de la pista. Conforme pasaban los minutos en parrilla la idea no parecía tan descabellada, y algunos pilotos que no tenían nada que perder empezaron a sacar las motos de parrilla para coger la moto de seco, salir desde el pit-lane para la vuelta de calentamiento y ocupar la última posición de la parrilla. De pronto se produce el efecto dominó y desaparecen todos los pilotos de la parrilla, quedando sólo Miller, que no necesita cambiar de moto porque ya ha hecho la elección correcta.

Buena solución. Foto: MotoGP

Buena solución. Foto: MotoGP

Aquí empieza la pesadilla para Dorna. La norma de pasar por el pit-lane para cambiar de moto y salir de atrás está prevista para permitir la salida de algún piloto que haya tenido un problema o una equivocación, pero penalizándole. Lo que no está previsto es que se le aplique simultáneamente a toda la parrilla, porque no es lo normal, sino la excepción, pero además es peligroso que 23 pilotos salgan desde el embudo del pit-lane para formar parrilla desde la última posición hacia atrás. Y en aras de la seguridad DC para el procedimiento de salida para volver a reiniciarlo 15 minutos después, con la paradoja de que van a perjudicar al único piloto –Miller- que ha jugado correctamente sus cartas. Si vuelven a formar la parrilla, perdería la ventaja obtenida frente a los que se equivocaron y decidieron cambiar la estrategia a costa de ser penalizados –todos-.

Hay que reconocer que la solución fue rápida e imaginativa. Como son 24 pilotos en parrilla, todos los pilotos –salvo Miller- hubieran tenido que partir desde el puesto 24 (Pedrosa, el 2º en la pole) hacia atrás, dejando libres los puestos entre el primero y el 24. Como sólo había 40 puestos en la parrilla, se situó al último (Nakagami) en el puesto 40, y así hacia delante. De este modo, Miller salió con una ventaja de 15 puestos sobre Pedrosa. Una solución salomónica que satisfizo a todos y que evidenció que el reglamento debe cubrir con un protocolo todos los extremos, por bizarros que estos sean.

A más de uno le saltó el fusible. Foto: MotoGP

A más de uno le saltó el fusible. Foto: MotoGP

Una cosa que sí cubre el reglamento y que todos los pilotos conocen es que si una moto se para en parrilla de salida tras la vuelta de calentamiento, debe salir inmediatamente de la misma, y en caso de ser arrancada, deberá partir del pit-lane. También está prohibido circular en sentido contrario en la pista.

Cuando se le caló la moto a Márquez, inmediatamente aborta el procedimiento de salida con gestos, y rápidamente se dispone a arrancar la moto. En el instante en que lo consigue, surge un comisario, que parece que le conmina a sacar la moto hacia el pit-lane. Márquez ha dicho tras la carrera que el comisario le permite con un gesto volver a su sitio para iniciar la salida (y para ello va a su puesto en sentido contrario), y reclama que le deberían haber obligado a salir al pit-lane, para así perder menos del tiempo del que perdió cuando le penalizaron con un drive through ya iniciada la carrera. No me lo creo. Desde luego es una torpeza por parte de DC el haber permitido dar la salida tras elrodeo de Marc en parrilla de salida, tenían que haberlo sacado de allí. Pero claro, retrasaba más el procedimiento sobre lo retrasado, los horarios de retransmisión, los derechos por los que ha pagado un pastón la TV de pago de unos cuantos países, es demasiada chicha, y ahí se le atraganta el pollo a alguien: “que salgan, que salgan, que la moto ha arrancado”. Entre que Marc se hace el longuis, y que nadie se atreve a sacarlo de las orejas de la parrilla aunque sea a costa de retrasar otra vez la salida, el aleteo de la mariposa ya iba por viento frescachón.

Marc salió como alma que lleva el diablo. Foto: MotoGP

Marc salió como alma que lleva el diablo. Foto: MotoGP

La carrera

“Ya puedes salir bien” debía pensar el bueno de Miller. No se había visto en otra: el sainete de la salida restaba épica a su carrera, ya iban todos con slicks, pero su apuesta le daba dividendos antes de la salida, podía rodar las primeras vueltas en busca de ritmo sin estar pendiente de la rueda de nadie. También sabía que acabaría llegando Márquez, pero no tan pronto. No había terminado la primera vuelta y ya estaba a su rebufo, ni una vuelta oiga; lo mismo debió pensar Pedrosa, víctima del vivaz Zarco, eyaculaciones de primera vuelta; como la de los mayores, pero en la primera vuelta. La segunda vuelta de carrera ya define al grupo formado por Márquez –ya en cabeza-, Miller, Rins, Zarco y Crutchlow, que comienzan a distanciar a la armada Ducati representada por Rabat y Dovi que a su vez relegaban a las Yamaha al barrio top-ten, en las afueras.

Cinco vueltas tardó DC en dar la cara por el tema de Márquez en la salida. Es lo que tardaron en fijar la sanción correspondiente: un drive through que seguro que Marc daba por descontado. ¿Qué deportista de élite no sabe las reglas de su deporte? Lo asombroso es que Márquez no enfilara directamente el pit-lane, seguramente el comisario lo daba por hecho, es inexplicable, ¿cómo se iba a ir de rositas? No podía pensar que fuera a pasar desapercibido.

Una vez descargada la conciencia de DC, la carrera siguió en cabeza de carrera sin sobresaltos pero con emoción, en una lucha de pilotos y marcas (3 satélites por 1 oficial) en la que todos llegaron a liderar en algún momento. El que pareció más conservador a lo largo de la carrera (Crutchlow) fue el que se llevó el gato al agua, apretando fuerte cuando iba en cabeza en la última vuelta. Zarco y Rins dieron por bueno el podio.

Sabor agridulce para Miller, que lo rozó en el fin de semana que más se ha hablado de él.

En Argentina siempre tienen batallitas. Foto: MotoGP

En Argentina siempre tienen batallitas. Foto: MotoGP

La movida

Cuando salió de Qatar, Marc estaba contento por haberse jugado –aunque perdido- la victoria con Dovizioso en la última curva en un circuito nones. Termas de Río Hondo es un circuito que se le da especialmente bien, y todo lo que no fuera sacar puntos a sus rivales directos hubiera sido un fracaso. Con su ritmo y con cuatro pilotos en cabeza que no considera (?) rivales al titulo, un drive through es un reto a su alcance, Lorenzo KO, Dovi, Viñales y Rossi sudando por el top-ten, me los follo a todos y todavía me pongo líder del mundial. Se lanza a la remontada, ojos en sangre, le asesta un hachazo a Aleix Espargaró por el que se disculpa al momento, y por el que acepta una sanción inmediata del ahora ágil DC, y que tras cumplir cediendo un puesto, olvida de inmediato en pos de las Yamaha y las Ducati. A todos les pilla y les pasa, entonces llega hasta Rossi (6º iba), al que expulsa en una curva yéndose los dos largo, Valentino al suelo, disculpa de nuevo. A por Viñales, al que pasa antes de llegar a meta en 5ª posición. Se ha pasado, lo sabe. Le caen 30 segundos, y sale de los puntos. 0 en Argentina.

La tensión se masca en el ambiente. No mola. Foto: MotoGP

La tensión se masca en el ambiente. No mola. Foto: MotoGP

Tres sanciones en una misma carrera, todas merecidas, no hay discusión. Marc Márquez es el mejor piloto del mundo, con un nivel de técnica que le permite salvar las caídas que otros no pueden. Está cómodo en la línea del límite. Por eso mismo no es creíble que la agresividad de sus adelantamientos sea sobrevenida a las circunstancias de la pista, o cualquiera que sea la excusa. No se puede ir como si fuera el único en pista, por más que su superioridad sea manifiesta, porque esto es deporte, y que sea peligroso aumenta las razones por las que las reglas de la deportividad han de ser observadas escrupulosamente, en esencia, la integridad física de tus compañeros, en la medida en que lo puedas controlar. Y Marc controla, al menos la moto, y no hay motivo por el que no pueda controlar su cabeza.

Cuando le tocan, se monta un entierro napolitano. Foto: MotoGP

Cuando le tocan, se monta un entierro napolitano. Foto: MotoGP

Valentino Rossi es un mito. Quizá ya no sea el mejor piloto, pero lo ha sido muchos años y ante muchos rivales. Tiene millones de fans en el mundo, y es un espejo en el que se miran muchos niños. Si consigues ser un ejemplo, como persona y como deportista, y además tu talento te permite destacar entre los grandes, eres un Gran Campeón. Valentino no lo es, ya no. Porque un Gran Campeón lo es en la victoria y en la derrota, y está por encima de los que pretendan destronarle, sea el cetro de madera u oro. Rossi ha hecho uso de toda su capacidad mediática, haciendo un inusual corrillo para repetir varias veces el mismo mensaje, varias veces en inglés e italiano, es un tío peligroso, tengo miedo con él en pista, se ha cargado este deporte, que no me mire a la cara. Hacer de menos a un rival, pretender que quiera tirar a los pilotos adrede, llevarlo a lo personal y desdeñar las disculpas recibidas por mucho que Márquez se haya equivocado, es bastante mezquino, e impropio de alguien que sabe que, haga lo que haga, ya es leyenda. Aunque Márquez supere algún día su palmarés.

No ha sido mejor la reacción de Marc, perdón con la boca pequeña, repartiendo la culpa en parrilla, y recordando el pasado de Rossi. Poco elegante, aunque poco más podía hacer. Su sanción se ha llevado, más de la que se llevó Rossi en Malasia 2015 tras elaffaire patada, tanto que habla el de Urbino.

No solo hay que fijarse en el gran foco. Aquí hay para todos. Foto: MotoGP

No solo hay que fijarse en el gran foco. Aquí hay para todos. Foto: MotoGP

El reglamento

Dorna tiene una papeleta. Hoy Zarco ha salido bien parado porque su acción con Pedrosa ha sido antes de la raya que ha marcado Márquez, y tras la que habrá un después.

Está claro que cada lance de carrera es distinto y han de ser analizados individualmente. No se puede hacer una norma de adelantamiento en un deporte que dice ser de carreras. El sentido común debe prevalecer sobre todos los intervinientes, sean pilotos, Dirección de Carrera, periodistas o aficionados.

Es difícil trazar la línea y evaluar las circunstancias, con el agravante de tener que tomar las decisiones de sanción casi inmediatamente. El ejemplo está en lo que ha pasado hoy entre Zarco y Pedrosa, con caída de por medio y sin sanción, cuando Márquez sí la ha recibido por contactar con Espargaró, que por cierto acepta el juego duro, a todos nos puede pasar, pero apoya la sanción como algo con lo que hay que convivir en un deporte como este. Pero claro, café para todos. Petrucci también se fue de rositas.
DC tiene un trabajo nada fácil en las 17 carreras que quedan: riesgo sí, pero controlado. Los strikers no pueden quedar impunes bajo el paraguas de lance de carrera pero, ¿dónde está la línea entre la temeridad y la pasada de frenada? En mojado es aún más difícil de discernir.

Pronóstico para Austin

Tras el éxito del vídeo-pronóstico de la carrera de Argentina, La recta de atrás volverá a predecir el pódium de Austin la misma semana de la carrera. Nos vemos entonces.

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