Asistimos al octavo título de Marc Márquez con cierta normalidad, porque año tras año, ya va siendo costumbre. Aun no disponemos de la perspectiva que nos da el tiempo para darnos cuenta del tiempo que vivimos. Los números de Marc Márquez son de leyenda, con la ventaja de que tiene 26 años, y sabemos -él también lo sabe- que está en la plenitud de su carrera, recién pasado el ecuador (?).

Márquez se sale de la gráfica Foto: MotoGP

Es difícil que repita otra temporada como la actual. Salvo en Texas, ha sido siempre primero o segundo (9 primeros por 4 segundos: un promedio de 21,7 puntos por carrera), lo que le permite ser campeón en 2019 con 100 puntos aun por disputar, y según ha dicho tras la carrera de hoy, tiene intención de mejorar sus números en lo que queda de temporada.

La victoria iba con mensaje Foto: MotoGP

Los tres últimos años también ha repetido Andrea Dovizioso como subcampeón, en lo que quizás haya sido también el culmen de su carrera -excluyendo su título de 125 c.c. en 2004 con Stoner y Lorenzo en pista-. Quizás pueda optar a otro subcampeonato más en 2020, pero su figura se percibe en declive tanto como la de Quartararo en ascenso. Prueba de ello es la insistencia de Marc Márquez por ganar la carrera de hoy. Va más allá de querer ganar el Mundial ganando el Gran Premio. Es un mensaje claro y directo al francés: te vas a sudar cada victoria, y todavía no tienes ninguna; pero buen rollito. Quartararo no es tonto y lo ha pillado, sabe que tiene que trabajar más. Yamaha parece que también lo ha pillado y ha liberado las 500 r.p.m. en que tenía capado su motor, a diferencia de la moto de su compañero Morbidelli, pata negra desde Qatar.

El Comando Jubilée tiene cada vez más integrantes Foto: MotoGP

Si la trayectoria de Dovizioso es descendente, la de otros pilotos es crepuscular, cada uno por una causa, pero todos en la treintena. Aleix Espargaró, que si la moto no anda y ya tengo edad e hijos, Cal Crutchlow empieza a ver que le queda poco en el convento, y Jorge Lorenzo tensa la cuerda con el año de contrato que le queda -en 4K-, desde el fondo de la clasificación y con la misma moto que el campeón del mundo. Su postura pública es esperar a ver qué ofrece la RCV de 2020 y bregar con ello en su posible último año. Si es así, es verdad que no tiene sentido jugarse el pellejo en lo que queda de 2019, pero llegar a meta a un minuto de Marc y a 25 segundos de Nakagami (2ª Honda), es un insulto a la inteligencia de HRC, porque para eso está Bradl. Si su actuación es una estrategia de negociación, es contraria a sus intereses: ¿quién contrataría a alguien que se porta así con la empresa que le paga (y muy bien)? Ojo, que igual no es una dominical pregunta retórica, en el mundial se ha visto de todo.

Nakagami, de segundo apellido Todosjuntos Foto: MotoGP

El tema Lorenzo es una consecuencia aumentada del problema que tiene Honda: solo Marc puede ir rápido con la moto. Su peor vuelta en carrera, descontando la de salida parada, fue la última, con un tiempo de 1´31.896, que es más rápida que las vueltas rápidas en carrera de Nakagami (10º, vr en 1´31.965) y Crutchlow (12º, vr en 1´31.936). La mejor vuelta de Jorge Lorenzo está en 1´32.811, a un segundo de la peor de Márquez. No coment.

Espera, que te lo rapeo Foto: MotoGP

Viñales consiguió su tercer podio en las últimas 4 carreras, pero sea porque Quartararo se perfila como el nuevo líder de Yamaha, sea porque Rossi no acaba de deshojar la margarita, Maverick no prioriza su continuidad en Yamaha a la hora de hablar de 2021.

El trío calavera Foto: Gigi Soldano

Aunque el campeonato está decidido y las audiencias bajen, las cuatro carreras restantes prometen ser de lo más entretenidas. Todos tienen algo que demostrar, salvo Marc, y todavía no está satisfecho. Próxima estación, los 9 mundiales de Rossi y sus 115 victorias en GGPP para liderar los anales del motociclismo moderno. Y todavía no será suficiente, ¿verdad, Mino?

Clasificación de carrera

La carrera

El mérito de la victoria de Marc Márquez aumenta si recordamos el talegazo -ahora high-side– del FP1 del viernes. Se sobrepuso rápidamente, porque aunque no consiguió la pole el sábado, se pudo constatar que sí tenía ritmo, al igual que Quartararo, en mayor medida, y Viñales.

Caló la moto; más duro es de pedir Foto: MotoGP

Miller caló la moto en parrilla, y dio al traste con sus opciones -salió desde el pit-lane- y con el pronóstico de muchos de nuestros lectores. Tras la salida las Yamaha estuvieron a la altura de las circunstancias, y desde el principio Quartararo marcó un ritmo de 1.31 medios que solo él, Márquez y Viñales fueron capaces de seguir. Dovizioso lideró el segundo grupo toda la carrera instalado en los 1.31 altos, incapaz de seguir a los tres del podio y tampoco de retrasar su proclamación como subcampeón. Rins y Morbidelli lucharon en ese grupo y llegaron a meta por ese orden. Un poco descolgados les siguieron Mir, Rossi y Petrucci, estos dos últimos muy decepcionantes visto el rendimiento de sus compañeros de equipo; Mir al fin y al cabo es un rookie.

Ocho, me voy de vareta Foto: MotoGP

Poco a poco se fue descolgando Viñales, y quedó en una carrera a dos. Márquez se limitó a marcar a Quartararo el resto de la carrera a una distancia de medio segundo. Solo a cuatro vueltas del final empezó el ataque de Marc, que se redujo a una intentona de adelantamiento en la recta de atrás en cada una de las vueltas que no acababa de consumarse sino hasta la última vuelta, momento en que Marc se pone en cabeza, y esperando el ataque de Quartararo en la última curva -la 12- se prepara la frenada, pensando más en la apertura de gas que en defender la posición. Fabio entra como el quinto de la tarde, dejando espacio franco a Marc para poder abrir gas antes y ganar la carrera, igual que en Misano. Te queda mucho Colacao.

Clasificación General

1 562

Un comentario en “GP de Tailandia 2019: Con ocho no basta, Mino

  1. James Hace 2 semanas

    Buena crónica Pipe!